BARCELONA 30 Jun. (EUROPA PRESS) -
La emblemática ballena del Museu de Ciències Naturals (NAT) de Barcelona sumergirá sus 20 metros de longitud en el vestíbulo del Museu Blau este 12 de julio, un año después del accidente que dañó su cráneo al desmontarla en su antiguo emplazamiento en el Parque de la Ciutadella.
El museo permanecerá cerrado al público del 1 al 11 de julio para alojar esta especie de rorcual común --'Balaenoptera physalus'-- en su nueva casa, donde colgará del techo en la posición que adopta al sumergirse en el mar, una posición más natural que la exhibía antaño en el Castell dels Tres Dragons, según ha informado el NAT en un comunicado.
Un equipo de arquitectos, empresas especializadas en grandes estructuras y en montajes de cetáceos han trabajado durante dos meses para reconstituir el esqueleto siguiendo las directrices del museo: han pesado y medido los huesos, diseñado anclajes y sujeciones, y preparado réplicas de los discos intervertebrales, lo que ha sumado dos metros al cuerpo, hasta los 20 de longitud.
La ballena también ha pasado un largo proceso de restauración en el que se ha reparado la parte frontal del cráneo, se han limpiado los huesos de manchas de óxido y de grasa y se han hecho las reintegraciones y consolidaciones pertinentes.
Así, llegará al Museu Blau justo en el momento en que los ejemplares de este cetáceo recalan en el litoral catalán de camino al mar de Ligúrgia para alimentarse.
También fue un verano de hace 149 años --11 de junio de 1842-- cuando el animal que ahora se expone quedó varado en la playa de Llançà (Girona), tras lo cual se expuso en la Universitat de Barcelona (UB) hasta que en 1917 se trasladó al Museu Martorell, la primera sede del NAT.