El cónsul de Ecuador se muestra complacido ante la reapertura del caso del atropello del tren

El Presidente Correa pidió al consulado que apoyaran el recurso para esclarecer los hechos

Europa Press Catalunya
Actualizado: martes, 18 enero 2011 15:04

BARCELONA, 18 Ene. (EUROPA PRESS) -

El cónsul general de Ecuador en Barcelona, Freddy Arellano Ruiz, se ha mostrado complacido y esperanzado ante la decisión de la Audiencia de Barcelona de reabrir el caso del atropello del tren en Castelldefels Platja, en el que murieron 12 personas, y ha asegurado que se mostrarán "vigilantes" frente a la futura instrucción.

En declaraciones a Europa Press, Arellano ha afirmado que, tras la llamada de del presidente ecuatoriano, Rafael Correa, su consulado se puso del lado de las familias apoyando el recurso contra el archivo de la instrucción dictado por el Juzgado de Instrucción número 1 de Gavá, que ahora ha sido aceptado por la Audiencia.

Según el cónsul, las causas de los familiares ecuatorianos afectados han sido aglutinadas por un despacho privado que tratará de presentar en la instrucción una "ingente cantidad de pruebas y de filmaciones, que trataron de ser aportadas en la anterior instrucción y fueron desestimadas".

La Audiencia de Barcelona ha decidido reabrir el caso atendiendo a las peticiones de las familias que pretendían personarse en la instrucción como acusación particular.

La apelación que solicitaban se basaba en una posible vulneración a la tutela judicial efectiva al haber privado a las acusaciones particulares de la posibilidad de presentar diligencias en defensa de sus tesis; y de la posibilidad de tener conocimiento de las que sí se realizaron y, si fuera necesario, contradecir el resultado de las que se practicaron en el "escasísimo" periodo de tiempo que duró la instrucción de la causa.

La Audiencia ha considerado necesaria la revocación del auto que archivaba la instrucción para dar la oportunidad a todas las partes personadas para proponer diligencias al instructor, remarcando que será éste quien, "con libertad de criterio", resolverá sobre la práctica de las que sean necesarias para determinar sobre si los hechos son atípicos o no lo son.

Asimismo, aclara que no comparte los argumentos de los apelantes que tildaban la instrucción realizada de rápida y poco profunda, asegurando que no se puede confundir la celeridad con la precipitación.

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