MÉRIDA, 6 Jun. (EUROPA PRESS) -
El sindicato CCOO de Extremadura ha asegurado que el empresario de la fábrica Fuentecapala, situada en la localidad cacereña de Navalmoral de la Mata, quiere trasladar la producción fuera de la región.
CCOO Extremadura rechaza el cierre de la fábrica y los argumentos del empresario para despedir a las 37 personas que aún trabajan en Navalmoral de la Mata, ya que la planta tiene "actividad suficiente para continuar" con la producción.
La Federación de Industria de CCOO asevera que el sindicato "defenderá hasta el final" los derechos de los trabajadores que mantiene una factoría que "llegó a ser referente industrial de Navalmoral y Extremadura con más de 200 empleados hasta que el empresario decidió hace años ir dejándola morir poco a poco".
Representantes de CCOO y del Comité de Empresa se han reunido en varias ocasiones con la alcaldesa de Navalmoral de la Mata para pedir que "se niegue la recalificación de los terrenos de la fábrica a suelo urbanizable y residencial como pretende la dirección", una solicitud que "desvela sus verdaderos intereses ocultos".
"Es chocante que el anuncio del cierre de la planta coincida en el tiempo con una cierta recuperación de la actividad de la planta", ya que en los últimos meses "se había retornado la jornada completa de ocho horas porque había suficiente trabajo", según ha informado CCOO de Extremadura en nota de prensa.
Por lo tanto, esta situación en la fábrica "prueba que la falta de encargos que aduce la dirección es una excusa falsa y no sostiene su intención de cierre".
PRODUCCIÓN EN PORTUGAL
A juicio de CCOO, el hecho de que "hay desde hace tiempo una decisión de fondo de reubicar toda la producción a Portugal" se evidencia al comprobar que el propietario "mantendrá la marca comercial y que se han estado recibiendo estos meses muchas piezas fabricadas en el país luso para que sean arregladas por su deficiente confección", lo que demuestra que "el grueso de la producción ya se ha trasladado allí".
Por otra parte, CCOO ha reclamado el pago de los atrasos debidos a las 37 personas que componen la plantilla, y que se deben a las nóminas de marzo y mayo y la paga extraordinaria del pasado mes de diciembre.
El Comité de Empresa ha intentado ponerse en contacto en varias ocasiones con la dirección para recibir información "de primera mano" sobre el cierre y las cantidades económicas que se deben sin que haya habido una respuesta.