DAR ES SALAAM 14 Jul. (Reuters/EP) -
El Gobierno de Tanzania ha pedido una ampliación de las competencias de las fuerzas militares extranjeras de paz desplegadas en la región sudanesa de Darfur después de que ayer siete militares tanzanos murieran en un ataque de un grupo armado no identificado.
"Estamos en contacto con la ONU respecto a la posibilidad de reforzar el mandato de las tropas de paz de Darfur y habilitar a nuestras tropas para protegerse de los ataques", ha indicado un portavoz del Ejército tanzano, Kapambala Mgawe, en declaraciones a la prensa desde Dar es Salaam.
"Queremos que nuestras tropas qeu están en Darfur puedan usar la fuerza para imponer la paz y defenderse de futuros ataques de los rebeldes", ha añadido.
Un contingente de 36 miembros de la misión conjunta de la ONU y la Unión Africana en Darfur (UNAMID) fue atacado el sábado cerca de Jor Abeche, en Darfur del Sur. Además de los siete muertos hay 17 heridos, incluidas dos mujeres.
Tanzania aporta más de 800 de los 16.000 integrantes de la UNAMID, pero los expertos señalan que estas tropas están mal equipadas y algunos países, como Egipto, se niegan a enviar a sus fuerzas a zonas peligrosas.
Por su parte, el director de las operaciones de mantenimiento de la paz de la ONU, Hervé Ladsous, ha reconocido desde París que la situación es "absolutamente inaceptable". "Hay 300.000 nuevos desplazados desde enero de este año, el doble de las cifras de los dos años anteriores juntos", ha afirmado Ladsous en declaraciones a Reuters.
"Es absolutamente inaceptable que los 'cascos azules' sean, como fueron, atacados y emboscados de forma deliberada. Queremos saber quién está detrás", ha añadido.
El conflicto en Darfur estalló en 2003, cuando la milicias no árabes se sublevaron contra el Gobierno del presidente Omar Hasán al Bashir por marginar a la región sudanesa. En respuesta, Al Bashir envió a las milicias árabes para sofocar el levantamiento, dando lugar a un conflicto armado.
Desde entonces, Naciones Unidas calcula que más de 300.000 personas han muerto a causa de la violencia en Darfur, aunque el Gobierno sitúa esta cifra en 10.000, y decenas de miles han tenido que abandonar sus hogares.
El Tribunal Penal Internacional (TPI) ha acusado a Al Bashir y a varios de sus ministros de crímenes de guerra y genocidio por el conflicto en Darfur, pero ellos lo han negado y han rehusado comparecer en la sede de La Haya.