La mayoría de solicitantes tenían enfermedades oncológicas y neurológicas
BARCELONA, 31 (EUROPA PRESS)
Las solicitudes de eutanasia en Catalunya crecieron en un 63% en 2024 respecto al año anterior, con un total de 358 casos, de los cuales se acabaron prestando un total de 142 (un 51% más que en 2023), según datos del Balance de la prestación de la ayuda para morir (Pram) de la Conselleria de Salud de la Generalitat.
Lo ha explicado en una rueda de prensa este lunes la directora general de Ordenación y Regulación Sanitaria, Clara Pareja, que ha concretado que se aprobaron 189 solicitudes --de las que se acabaron prestando 142--, y que 121 personas murieron antes de recibirla, mientras 25 solicitudes fueron denegadas, 8 revocadas y 24 aplazadas.
La tendencia es creciente desde 2021, con un total de 824 solicitudes acumuladas, de las cuales se han aprobado 445 y realizado 361.
Las personas que solicitaron la Pram tenían mayoritariamente enfermedades oncológicas (24,30%) y patologías neurológicas (21,51%), seguidas en menor medida de patologías muscoesqueléticas (6%), cardiovasculares (6%), demencias (6%), trastornos mentales (5%) y patologías respiratorias (3%).
De los 358 solicitantes de la Pram, más de la mitad (53%) fueron mujeres, con una media de edad de 75 años, mientras los hombres representaron el 47%, con una media de edad de 74 años; de los que finalmente recibieron la prestación, un 56% fueron mujeres, con una media de 75 años, y un 44% hombres, de 74 años de media.
El tiempo medio entre la presentación de la solicitud y la resolución favorable fue de 63 días, con una desviación estándar de 41 días, y con una mediana de 50 días: la cifra ha ido en aumento desde 2021 debido a la creciente complejidad y número de casos, ha explicado Pareja.
De los casos denegados en 2024, 36 corresponden a informes desfavorables, 23 a personas que interpusieron una reclamación, 9 a reclamaciones a informes favorables y 25 a solicitudes denegadas de forma firme.
LA MAYORÍA, EN BARCELONA
La mayoría de Pram se concentran en la provincia de Barcelona (277 solicitudes y 109 prestaciones), seguido por Girona (45 y 22), Tarragona (30 y 7) y Lleida (6 y 4), aunque Pareja ha matizado que no se pueden sacar conclusiones de estas cifras al ser tan bajas en comparación al total de la población, y ha asegurado que cualquier análisis requerirá "cuidado y prudencia".
El ámbito de procedencia de las solicitudes fue, en un 62% de los casos, la atención primaria; en el 28%, la atención hospitalaria; en el 9,5%, la atención primaria, y el 0,5%, las residencias.
Además, el 39,5% de las prestaciones se realizaron en un centro hospitalario, otro 39,5% en el domicilio, el 14% en el centro residencial y el 7% durante la atención intermedia.
MÉDICOS DE FAMILIA
El médico de familia y vocal de la Comisión de Garantías y Evaluación de Catalunya (Cgac), Albert Planes, ha destacado que, de los 582 profesionales que participaron en procesos de eutanasia, el 58% eran médicos de familia --que suponían además el 73% de los médicos responsables-- y ha apuntado que, a pesar de las dudas y miedos que puede generar inicialmente la eutanasia en los médicos, tras realizarla muchos pasan "del miedo a la paz".
Planes, en referencia a las peticiones de eutanasia judicializadas y con repercusión mediática durante los últimos meses, ha recordado que la Cgac entiende que es la propia persona quien puede presentar un recurso ante la resolución, pero tiene "muchas dudas" sobre si alguien externo debe tener la potestad de intervenir o presentar recursos.
Ha pedido aumentar la difusión y formación de ciudadanía y profesionales, reforzar la oficina de la Pram y reconocer y reforzar el rol de los referentes, así como facilitar tiempo y apoyo a los profesionales implicados; asimismo, ha reconocido la Ley orgánica de regulación de la eutanasia (Lore) como una "oportunidad" de mejora en la autonomía de las personas en el final de su vida.
Por su parte, la presidenta de la asociación Dret a Morir Dignament, Cristina Vallès, ha afirmado que las conclusiones del informe son "absolutamente razonables", ha celebrado un informe de estas características, y ha reclamado que la objeción de conciencia de los médicos no suponga un impedimento a las Pram, así como evitar la judicialización "mal entendida" de algunos casos.
Pareja, Planes y Vallès han coincidido en la importancia de los Documentos de Voluntades Anticipadas (DVA), el conocido como 'testamento vital', que sirvió para iniciar 28 expedientes en 2024, 14 de los cuales terminaron en la administración de la eutanasia.