Después de dos semanas comiendo y bebiendo sin pensar en esos kilos de más de los que tanto nos costará desprendernos una vez finalicen oficialmente las Navivades, muchos de vosotros ya estaréis cansados del turrón, los polvorones, los mazapanes o el panettonne. Pero todavía queda uno de los dulces por excelencia de estas fechas tan especiales, ¡el roscón de Reyes!