MADRID, 18 Abr. (CHANCE) -
Está siendo una Semana Santa de lo más emocionante para Eugenia Martínez de Irujo y toda su familia. Siempre es una fecha importante, pero este año más debido a la reconciliación que ha tenido hace unos meses con su hermano Cayetano y la futura boda de este con Bárbara Mirjan.
Además, este Jueves Santo fue la encargada de dar la Levantá del Cristo de los Gitanos, al paso de la hermandad por el palacio de las Dueñas, en Sevilla.
Tras el cante de una saeta, se escuchó al capataz decir: "Estamos en la misma puerta de la casa de Alba. Desde que se fue, la señora Duquesa nos ha dejado un vacío muy grande en el corazón. Pero tenemos aquí sus hijos con nosotros que nos ayudan, nos quieren, nos miman y nos dan ese empujoncito que siempre nos han hecho falta. Con todo el cariño del mundo vamos a levantar al señor de la salud para que le dé un besito porque ella está ahora mismo en el barcón del cielo viendo", decía.
"Va a tocar conmigo de mi mano, mi amiga, mi hermana Eugenia, por su madre. ¡A la verdad! ¡Arriba los callos reales! ¡Todo pueblo valiente que siga siendo la Madrugá gitana!" concluía, provocando la emoción de Eugenia que expresaba: "¡Qué bonito!".