MADRID, 27 Abr. (CHANCE) -
Pepe Navarro ha recibido a Bertín Osborne en la lujosa casa que tiene en Ibiza. Como era de esperar, Pepe trató el tema del hijo de Ivonne Reyes e hizo un repaso a toda su trayectoria profesional: sus inicios en la radio, su viaje a América, la revolución de la televisión, la mala salida de Antena 3 y su cariño por La Veneno.
El cordobés ha hablado de sus orígenes en una familia humilde que tuvo que mudarse a Barcelona y posteriormente a Francia, donde se crió y acudió a colegios franceses en los que no tuvo dificultades de adaptación al sistema educativo, pero sí con la gente cercana, porque se convirtió en el primero de la clase.
El presentador se ha sincerado en varios temas personales. En un primer momento al recordar a su padre y su largo Alzhehimer. Navarro ha contado cómo pasaba las noches a su lado en el hospital. El andaluz se emocionaba contando que en los últimos momentos de su vida, pudo compartir instantes muy especiales junto a él, y uno de ellos, fue cantando El novio de la muerte, tras este episodio su padre aún aguantó 5 o 6 meses más con vida.
Se ha mostrado enamorado de sus hijos y de cómo cambian, crecen y experimentan diferentes fases, y ha explicado que le encanta "verles superar etapas". Le ha reconocido a su mejor amigo que sus historias de amor comenzaron a los 20 años "porque teníamos mucha labia, pero no sabíamos que hacer...", declaraba entre risas.
PEPE NAVARRO, DE LA VENENO: "TENÍA MUCHO TALENTO PERO HABÍA QUE SUJETARLA"
Una de las partes importantes de la entrevista fue su testimonio sobre la experiencia profesional, saltando de un medio de comunicación a otro, hasta llegar a triunfar con su programa Esta noche cruzamos el Mississippi. Y ha confesado, entre otras cosas, que comenzó en la televisión porque "no tenía dinero, comía latas de sardinas y pan".
Durante su charla con Bertín Osborne, Navarro ha rendido un pequeño homenaje a la fallecida Veneno. Pepe ha explicado: "La Veneno tenía mucho talento pero había que sujetarla, tenías que saber llevarla, pero tenía el don de la comunicación, la cámara la quería y sabía contar historias".
El presentador se lamentaba de que no hubiese aprovechado la oportunidad que le dieron: "Ella consiguió ser Cristina, no Manolito el maricón como lo llevaban en su pueblo", y recordaba: "Aunque terminó como terminó, era un animal de comunicación. Es más, era buena persona, yo veía ternura en ella".