MADRID, 12 Jul. (EUROPA PRESS) -
La potencia del instrumento infrarrojo HAWK-I en el Very Large Telescope (VLT) del European Southern Observatory (ESO) ha producido la visión más profunda y más completa de la nebulosa de Orión.
El resultado no es sólo una imagen de belleza espectacular, sino que ha revelado una gran abundancia de enanas marrones débiles y objetos de masa planetaria aislados. La sola presencia de estos cuerpos de baja masa proporciona una visión emocionante en la historia de la formación estelar en la nebulosa.
La famosa Nebulosa de Orión abarca unos 24 años luz en la constelación de Orión, y es visible desde la Tierra a simple vista, como un parche borroso en la espada de Orión. Algunas nebulosas, como Orion, están fuertemente iluminadas por la radiación ultravioleta de muchas estrellas calientes nacidas dentro de ellas, de forma que el gas se ioniza y brilla con fuerza.
La proximidad relativa de la nebulosa de Orión la convierte en un banco de pruebas ideal para entender mejor el proceso y la historia de la formación estelar, y para determinar cómo las estrellas de diferentes masas se forman, informa el ESO.
Amelia Bayo (Universidad de Valparaíso e Instituto Max Planck de Astronomía), co-autora del nuevo estudio y miembro del equipo de investigación, explica por qué esto es importante, "Entender cuántos objetos de baja masa se encuentran en la nebulosa de Orión es muy importante para delimitar las teorías actuales de formación de estrellas. Ahora nos dimos cuenta de que la manera en que se forman estos objetos de muy baja masa depende de su medio ambiente".