"Las diarreas y los cortes de digestión son más frecuentes durante el verano", según experto

Europa Press Ciencia
Actualizado: viernes, 22 agosto 2003 15:16

PAMPLONA, 22 Ago. (EUROPA PRESS) -

"Las afecciones digestivas aumentan consideradamente durante el

verano motivadas, sobre todo, por el típico desorden dietético que se

suele llevar en esta época del año y porque muchas de las comidas se

realizan al aire libre, con el riesgo que conlleva, si no se toman

algunas medidas preventivas, el hecho de estar en contacto con

bacterias, parásitos o virus", afirmó el doctor Ramón Angós,

especialista del Servicio de Digestivo de la Clínica Universitaria de

Navarra.

Según dijo, ello no quiere decir que no se deba disfrutar del

campo, de la montaña, del mar..., sino que conviene adoptar algunas

precauciones para evitar problemas en el aparato digestivo. Entre los

procesos digestivos más frecuentes, añadió el experto, está la

diarrea.

"La diarrea aguda -señaló el doctor Angós- es más frecuente en

verano en relación sobre todo con ciertos patógenos. Se adquiere

generalmente por vía oral con la ingesta de alimentos o bebidas

contaminadas. Puede ser originada por bacterias (E. coli, Salmonella,

Shigella, Campylobacter...), parásitos (Giardia lamblia, Entamoeba

histolytica...) o virus ( Rotavirus, Norwalk...)".

Cuando se desencadena este tipo de procesos es fundamental, dijo,

impedir que la persona afectada se deshidrate, lo que originaría una

pérdida importante de electrolitos, sales minerales, etc., que son

muy necesarios para el correcto funcionamiento del organismo con el

consiguiente riesgo para la vida del paciente.

"Para evitar la deshidratación -añadió- es preciso ingerir

soluciones preparadas que venden en las farmacias o limonada alcalina

casera. Este tipo de limonada se prepara mezclando en un litro de

agua, el zumo de uno o dos limones y añadiéndole una cucharada sopera

de bicarbonato, dos de azúcar y un poco de sal. Estos líquidos se

deben tomar poco a poco".

Según el especialista, cuando el número de deposiciones es menor

se puede iniciar una dieta astringente consistente en arroz blanco,

jamón de york, plátano, zanahoria... Si existieran vómitos, fiebre

muy elevada, deterioro del estado general, enfermedades sistémicas

concomitantes... debe ser valorado por un médico. "El uso de

antidiarreicos o de antibióticos no es recomendable salvo en

determinadas circunstancias y siempre indicados por el médico",

expuso.

NIÑOS Y ANCIANOS, MÁS SENSIBLES

El experto advierte de que especial cuidado se debe tener cuando

los procesos diarreicos afectan a los niños, a los ancianos y a las

personas con enfermedades crónicas como insuficiencia renal,

cardíaca, pulmonar, enfermos oncológicos, etc., ya que son más

sensibles a la deshidratación. En estos casos el especialista de la

Clínica Universitaria recomienda que sean valorados por un médico

que, según la intensidad de los síntomas, recomendará el ingreso

hospitalario para instaurar dieta absoluta y fluidoterapia.

Ya que en este tipo de procesos diarreicos la fuente de infección

más frecuente son los alimentos, existen unas medidas generales que

hay que extremar en verano como: lavar y pelar las frutas, echar una

gota de lejía en el agua donde lavemos las verduras y hortalizas que

vayamos a consumir crudas, comprar los huevos y el pescado bien

frescos, beber agua potable o en su defecto hervirla o consumir agua

mineral embotellada, no utilizar mahonesas caseras, comprar bollería

del día y helados que ofrezcan garantías de buena conservación con

las adecuadas medidas de refrigeración. Ante la sospecha o duda del

buen estado de un alimento o bebida, apuntó Angós, es mejor no

tomarlo.

CORTES DE DIGESTION

Otro de los problemas típicos de la época estival son los llamados

'cortes de digestión' que no sólo se producen al bañarse después de

las comidas, sino que también pueden originarse al beber líquidos muy

fríos o exponerse a temperaturas bajas. "Los llamados 'cortes de

digestión', asegura el doctor Angós, se deben al contraste brusco de

temperatura durante el proceso de la digestión, bien por la ingesta

de bebidas muy frías o por la inmersión brusca en piscinas, ríos o

mar inmeditamente después de comer".

"Los síntomas son muy variables y pueden consistir en cuadros de

enlentecimiento del tránsito intestinal, dolor abdominal, vómitos,

diarrea, hipotensión y pérdida del conocimiento con el consiguiente

riesgo para la vida de la persona si ésta se está bañando... El

tratamiento se dirigirá a mejorar los síntomas que presente el

paciente, siendo preferible tomar medidas encaminadas a evitar el

desarrollo de este cuadro", explicó.

Por otra parte los pacientes con enfermedad inflamatoria

intestinal (colitis ulcerosa y enfermedad de Crohn) deben de seguir

las medidas higiénicas anteriormente descritas para prevenir los

procesos infecciosos ya que de no hacerlo, agregó. pueden empeorar su

situación clínica.

Asimismo, para aquellas personas con enfermedades

esófago-gástricas como enfermedad por reflujo y úlcera

gastroduodenal, el experto les aconseja que sigan las medidas

posturales y alimenticias recomendadas durante todo el año,

procurando no hacer excepciones por el sólo hecho de estar de

vacaciones ni abandonar el tratamiento médico que vengan tomando.

El experto señaló que es necesario evitar los contrastes de

temperatura durante la fase de digestión; beber abundantes líquidos,

sobre todo, si la temperatura ambiente es elevada; ingerir mayor

número de ensaladas y frutas; y tomar las medidas profilácticas con

los alimentos y bebidas que vayamos a tomar.

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