MADRID, 11 Feb. (EUROPA PRESS) -
El parto inducido a las 32 semanas de gestación es seguro y recomendable en el caso de rotura de la bolsa amniótica o rotura prematura de membrana prolongada, según un estudio realizado por investigadores de la Clínica Mayo en Rochester (Estados Unidos) y hecho público hoy por esta institución médica.
Según los científicos, su estudio muestra que las madres y los bebés evolucionan bien cuando se induce el parto a las madres a las 32 semanas en vez de más tarde entre las 34 y 36 semanas, como en la práctica habitual. Según los científicos, si esto es así, no hay por qué correr riesgos de una posible infección del bebe retrasando el parto.
Los investigadores explican que en los casos de rotura prematura de membrana prolongada, los especialistas deben manejar cómo conseguir mantener al bebé aún no nacido tan cercano al momento de su desarrollo final como puedan a la vez que evitar el incremento del riesgo de infecciones a que se ve expuesto el bebé.
Los autores señalan que las madres en esta situación también sufren el riesgo de padecer infecciones en las membranas que rodean al bebé y que pueden causar un adelanto del parto o una infección del útero tras el alumbramiento. Los bebés se encuentran bajo riesgo de infecciones, incluyendo una que puede conducir a parálisis cerebral, ya que las bacterias pueden entrar en el flujo sanguíneo del bebé a través la membrana rota.
Los científicos analizaron los datos recogidos en una base de datos de información médica del área de obstetricia sobre roturas prematuras de membrana entre las 24 y 31 semanas de gestación en el periodo comprendido entre enero de 1.992 y diciembre de 2.003.
Encontraron 408 casos. Examinaron las experiencias de mujeres con rotura prematura de membrana cuyo parto había sido inducido a las 32 semanas. La experiencia de estas mujeres fue comparada con la de aquellas otras que en su misma situación esperaron el parto espontáneo y aquéllas mujeres cuyo parto fue provocado debido a otras razones médicas.
Los expertos indican que el estudio muestra que la inducción del parto a las 32 semanas de embarazo es una opción en los casos de rotura prematura de membrana prolongada, siempre y cuando las condiciones del centro hospitalario donde sean atendidas reúna las condiciones necesarias para el cuidado del bebé prematuro.
Los investigadores explican que antes de que los resultados del estudio puedan extenderse a la práctica clínica en todo el mundo deberán realizarse estudios posteriores más amplios y en múltiples centros médicos que confirmen su investigación. En la actualidad, la práctica en la Clínica Mayo es informar a las mujeres embarazadas en esta situación la opción de inducir el parto entre las 32 y las 34 semanas.