ALICANTE 16 Mar. (EUROPA PRESS) -
Agentes de la Guardia Civil, con la colaboración de Inspección de Pesca Marítima de la Dirección Territorial de Alicante, han logrado detectar y retirar artes de pesca ilegales dirigidas para la captura de pulpo en la bahía de Santa Pola (Alicante). Además, las especies que se encontraban atrapadas, que sumaban unos 40 kilos, han sido devueltas a su hábitat marino.
Los hechos han ocurrido a principios del pasado febrero, cuando en unas actuaciones llevadas a cabo por el Servicio Marítimo con la colaboración de Inspección de Pesca Marítima de la Dirección Territorial de Alicante se han detectado artes de pesca ilegales dirigidas para la captura de pulpo, según ha informado el instituto armado en un comunicado.
Estas trampas, conocidas como 'cadufos', son colocadas clandestinamente durante la noche para recolectar capturas y volver a calarlas en el fondo marino.
Las actuaciones se han llevado a cabo gracias a los dispositivos de vigilancia del Servicio Marítimo de la Guardia Civil de Alicante y a las fuentes de información de la Inspección de Pesca Marítima de la Dirección Territorial de Alicante, todo ello con el fin de prevenir actividades ilegales en el mar.
Una vez identificadas, las artes de pesca ilegales han sido retiradas por los agentes junto con los inspectores de pesca. Además, durante las actividades realizadas, se han encontrado un total de 65 'cadufos' y alrededor de 40 kilogramos de pulpos de diferentes tamaños, así como "cierta cantidad" de huevas de calamar. Todas estas especies han sido devueltas a su hábitat marino.
La Guardia Civil ha aprovechado para recordar que este tipo de actividades ilegales pueden representar "un riesgo" para la salud de los consumidores finales, ya que, al adquirirse fuera de los canales legales, "no se garantizan las medidas higiénicas y sanitarias adecuadas".
Además, ha advertido de que este tipo de artes suponen "una competencia desleal" frente a los pescadores profesionales y que estas prácticas pueden constituir infracciones graves según la ley de Pesca, "lo que podría acarrear multas de hasta 60.000 euros".