MADRID 31 Mar. (EUROPA PRESS) -
En una época en la que las redes sociales se han convertido en un enorme recetario colectivo donde buscar inspiración para casi cualquier plato, hay quienes aprovechan para rescatar sabores de toda la vida que despiertan la nostalgia.
Es lo que ha hecho el perfil de TikTok @trucorecetas, que recientemente ha publicado un vídeo con una merienda que ha devuelto a cientos de usuarios a su infancia: pan tostado con aceite de oliva y cacao en polvo. Aunque hoy pueda parecer una combinación insólita, formó parte del día a día en muchos pueblos y rincones de España.
El vídeo en cuestión muestra el proceso que no tiene ningún misterio: "tuesta ligeramente una rebanada de pan de barra, echa un buen chorro de aceite de oliva y espolvorea cacao sin miedo por encima". Según el tiktoker, esta mezcla "puede parecer rara", pero "es una merienda antigua que muchos comíamos de pequeños y está mucho más rica de lo que imaginas".
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UNA RECETA QUE DESPIERTA RECUERDOS (Y DEBATE)
La publicación ha generado cientos de comentarios en los que se mezcla la sorpresa con la nostalgia. Algunos usuarios aseguran no haberlo oído "en la vida", mientras que otros recuerdan haberlo desayunado "todos los días en el colegio".
Las variaciones regionales no han tardado en aflorar: "A mí me espolvoreaban azúcar, no cacao", cuenta una usuaria; "Yo tomaba margarina con cacao, el origen del cacao untable, la de colores estaba de muerte", recuerda otro.
La mezcla de aceite y cacao ha desconcertado a más de uno: "Vamos a ver: pan con chocolate, sí. Bocata de mantequilla y azúcar, sí. Bocata de aceite y azúcar, sí. Pero bocata de aceite y cacao... no lo había escuchado nunca", resume un usuario con humor.
UNA TRADICIÓN QUE CAMBIA SEGÚN LA ZONA
El propio creador del vídeo respondía así a algunos comentarios: "Yo creo que, dependiendo de la zona, había ligeros cambios". Y esa parece ser la clave. Mientras en algunos hogares se optaba por la mantequilla, en otros era la margarina o el aceite el protagonista.
Acompañado de cacao, de azúcar o incluso de ambas cosas, el resultado era una merienda humilde pero reconfortante, típica de épocas en las que el ingenio y el aprovechamiento era clave en la cocina.