MADRID, 5 Mar. (EUROPA PRESS) -
Ayuda en Acción ha lanzado la campaña #YOsoyELLA con la que pretende denuncia la desigualdad de oportunidades de las mujeres en el mundo a través de seis historias reales. La iniciativa, puesta en marcha en el marco del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, cuenta con la participación de la cantante Rozalén y la comunicadora Isabel Jiménez.
La organización ha recordado que el 63% de los 763 millones de personas adultas que no saben ni leer ni escribir son mujeres y una de cada atres en todo el mundo ha sufrido violencia física y/o sexual a lo largo de su vida. En 2022, casi 90.000 mujeres y niñas fueron asesinadas, la cifra anual más elevada de las dos últimas décadas.
"No podemos dejarlas solas", argumentan Rozalén e Isabel Jiménez ante estos datos ante los que apelan a la solidaridad para acabar con la pobreza, la desigualdad y la violencia que viven millones de mujeres en todo el mundo. "Yo soy ella, porque su sufrimiento es el nuestro", insisten las colaboradoras.
"Es importantísimo apoyar campañas así y dar voz a estas historias de mujeres reales. Me emociona saber lo que han vivido Viviana o Zaira. Ojalá consigamos que todo el mundo las vea, las escuche y sea consciente de todo lo que se puede hacer por ellas", ha explicado la periodista y presentadora Isabel Jiménez.
La campaña #YOsoyELLA ejemplifica casos reales de violencia física contra la mujer, embarazo adolescente, matrimonio infantil, falta de acceso a la educación y pobreza extrema con los rostros y testimonios de Zaira, Zankat, Jacqueline, Viviana, Anastasia y Erika, seis mujeres que participan en los proyectos que Ayuda en Acción desarrolla desde hace más de 40 años en África y Latinoamérica.
"El otro día, escuchaba en una charla que el feminismo es 'internacionalista', es decir, mientras haya mujeres cuyos derechos están siendo vulnerados no podemos estar bien; lo que le pasa a una nos pasa a todas y si nos tocan a una, nos tocan a todas", ha explicado la cantante Rozalén.
Es el caso de Viviana (29 años), de Ecuador, quien se vio obligada a trabajar desde niña, abandonando la escuela, para apoyar económicamente a su madre enferma, lo que le provocó una profunda depresión. Su futuro era inexistente en la provincia de Esmeraldas, donde enfrentaba cada día la difícil tarea de sostener a su familia. "Esta es la situación de muchas mujeres por todo el mundo", ha explicado Marga Sanmartín, responsable de Género en Ayuda en Acción, que destaca que, según la Unesco, el trabajo doméstico representa el 17% de la explotación laboral forzosa femenina.
Zaira, madre soltera mexicana de 25 años, vivió su embarazo durante la adolescencia en la región agrícola de Puebla, donde sufrió una agresión sexual. "Tuve que dejar los estudios para criar a mi hijo y tuve que hacerlo sola". Cuando entró en el programa de atención psicológica y en el de asesoramiento empresarial de Ayuda en Acción, Zaira vivía en la extrema pobreza. Una de cada 10 mujeres en el mundo vive en esta situación, con menos de 2 dólares al día. Hoy Zaira regenta un negocio dedicado a la venta de maíz precocinado.
Anastacia, de Mozambique, se ha enfrentado numerosos desafíos debido a su falta de oportunidades de capacitación profesional. Ha luchado para proporcionar un futuro a sus hijos. Actualmente se forma con Ayuda en Acción para desarrollar un emprendimiento local en el sector de la pesca y la agricultura y se beneficia de la carretera que la organización ha construido para que su producto llegue aún fresco al mercado.
La vida de Erika (39 años) en Nicaragua no ha sido nada fácil desde que con 18 años se quedó embarazada y tuvo que abandonar su sueño de estudiar para ser enfermera. En la región de Madriz, profundamente afectada por el cambio climático, sus oportunidades de ganarse la vida de forma independiente chocaron con el machismo endémico de la zona. Hace cinco años se unió a una iniciativa de Ayuda en Acción para formar a mujeres apicultoras y se convirtió en la líder de una cooperativa de apicultoras a la que también pertenece su hija.
Una de las principales adversidades a las que tienen que hacer frente las mujeres en todo el mundo es la violencia que se ejerce contra ellas. Y en esta situación se encontraba la salvadoreña Jacqueline (35 años), cuyo padre alcohólico y marido pandillero en las Maras agredían y amenazaban continuamente. Jacqueline huyó y encontró refugio en uno de los hogares de acogida de Ayuda en Acción en México donde ha recibido ayuda psicológica y está participando en programas de formación con el objetivo de mejorar sus perspectivas de empleo.
En una situación similar se encontró Zankat (29 años), de Nigeria, víctima de un matrimonio infantil con un hombre mayor que ella caracterizado por episodios de violencia física de los cuales Zancat huía cada noche. Un día huyó de verdad, se marchó para siempre con lo puesto. Cuando entró en el programa de Ayuda en Acción, Zankat se encontraba en una situación de desamparo total. La organización le proporcionó ganado con el que ella ha ido saliendo adelante.