Desde su apertura en 2024, el servicio ha atendido un total de 350 consultas
SAN SEBASTIÁN, 27 Mar. (EUROPA PRESS) -
La Diputación Foral de Gipuzkoa ha inaugurado este jueves en Arrasate el segundo de los tres centros Hariberria previstos. Esta nueva sede refuerza la red de atención integral a mujeres víctimas de violencia sexual, así como a sus familiares y personas de su entorno cercano.
La diputada general de Gipuzkoa, Eider Mendoza, la delegada del Gobierno en Euskadi, Marisol Garmendia, la diputada de Cuidados y Políticas Sociales, Maite Peña, y la directora de Emakunde, Miren Elgarresta, han estado presentes en la inauguración del nuevo espacio.
Tras su apertura provisional el 1 de julio, en noviembre de 2024 Hariberria puso en marcha su primera sede permanente en el barrio de Gros, en San Sebastián, con el propósito de garantizar atención especializada durante las 24 horas del día, los 365 días del año. Este servicio opera en estrecha colaboración con el Servicio Foral de Coordinación de las Urgencias Sociales de Gipuzkoa (SFCUS).
Gracias a esta coordinación, el equipo de atención a la violencia sexual puede desplazarse a los lugares donde su intervención sea necesaria. La sinergia entre ambos servicios permite "ofrecer una respuesta integral, multidisciplinar y especializada, abordando tanto casos recientes como pasados de violencia sexual, y mitigando el impacto traumático en las víctimas y su entorno", han recordado.
Con el compromiso de garantizar un equilibrio territorial en la atención a las víctimas, la Diputación Foral de Gipuzkoa asumió la creación de dos nuevas ubicaciones en la provincia como son la inaugurada este jueves en Arrasate, y otra que abrirá en los próximos meses en Goierri, concretamente en Zaldibia.
La diputada general ha advertido de la "urgencia" de "avanzar hacia la igualdad, haciendo frente "colectivamente, a los discursos negacionistas, para erradicar la violencia machista de nuestra sociedad".
"A través del servicio Hariberria, damos un paso firme en esa dirección, fortaleciendo la red de atención a la violencia machista, ofreciendo un servicio aún más personalizado, facilitando un espacio seguro, más cercano y accesible" para las mujeres que puedan ser víctimas de la violencia sexual machista, ha señalado.
Tras destacar el "intenso trabajo" realizado en los últimos meses para definir el modelo de atención que se ofrece, Mendoza ha asegurado que la apertura de este segundo centro Hariberria, junto con los diferentes servicios, programas, foros y recursos que gestiona la Diputación suponen una "oportunidad para seguir mejorando las respuestas y ofrecer una atención más integral a quienes enfrentan este tipo de violencia".
Por su parte, Marisol Garmendia ha asegurado que "el compromiso del Gobierno que preside Pedro Sánchez es absoluto con la protección a las mujeres víctimas de violencia de género" y ha apuntado que la apertura de este centro, el segundo en Gipuzkoa, "lo pone de manifiesto con la contribución de más de 4 millones de euros en estos Centros de Crisis abiertos en Euskadi".
A su juicio, "es imprescindible que sigamos dando pasos para erradicar esta lacra social y la colaboración interinstitucional es fundamental para conseguirlo". Así, ha recordado que, en lo que va de año, "ya han sido asesinadas seis mujeres por sus parejas o exparejas y hay que seguir en esta línea como corresponde a un Gobierno feminista y progresista". "Tenemos que incidir en la educación de los más jóvenes y acabar con la violencia machista injusta e impropia de la sociedad vasca y española en pleno siglo XXI", ha añadido.
SERVICIO INTEGRAL EN ARRASATE
El nuevo centro Hariberria Arrasate está ubicado en la calle Uribarri. Se trata de un espacio totalmente accesible, diseñado para ofrecer atención especializada a mujeres que hayan sufrido, o sospechen haber sufrido, algún tipo de violencia sexual.
Sin embargo, su funcionamiento será distinto al de la sede central de San Sebastián, ya que no contará con personal de atención presencial permanente. En su lugar, su uso estará determinado por el criterio técnico del Servicio de Atención a la Violencia Sexual, quien citará a la víctima en estas instalaciones.
El centro está preparado para ofrecer un servicio integral que incluye información y orientación sobre los derechos y opciones de las mujeres, así como atención psicológica y social para facilitar su proceso de recuperación. Además, brinda asesoramiento jurídico para acompañar a las mujeres víctimas en los trámites legales que requieran.
Estos servicios se proporcionan en "un entorno seguro y confidencial", en un espacio adecuado a diversas necesidades y respetando los ritmos, decisiones e intimidad de cada persona. El centro adapta su atención a diferentes idiomas y funcionalidades, con el fin de asegurar un acceso inclusivo.
Está dirigido a mujeres mayores de 16 años, así como a sus familiares y entorno cercano. Asimismo, las personas que así lo deseen tienen a su alcance el correo electrónico hariberria@gipuzkoa.eus, el teléfono 900 840 188 y el WhatsApp 747 444 389 para realizar consultas o solicitar información.
El nuevo centro ha contado con un presupuesto de 384.187,95 euros, y ha sido financiado en su totalidad por los fondos europeos PRTR. La apertura de este centro supone un "avance considerable" en la comarca del Alto Deba, ya que permite a las víctimas recibir atención en instalaciones especializadas sin necesidad de desplazarse a San Sebastián o recurrir a espacios municipales menos adecuados para este tipo de intervenciones.
La Diputación Foral de Gipuzkoa continúa trabajando en la implementación del tercer centro Hariberria, que se ubicará en Zaldibia.
Desde su apertura en una ubicación provisional el 1 de julio de 2024, el servicio Hariberria ha atendido un total de 350 consultas. De estas, 147 provinieron de San Sebastián, 168 del resto del territorio, dos de otra provincia, tres del extranjero (correspondientes a personas que sufrieron agresiones en Gipuzkoa) y 30 de origen no determinado.
En cuanto al perfil de quienes solicitaron asistencia, la mitad de las consultas (175) fueron realizadas por particulares, de los cuales 137 eran víctimas directas, mientras que la otra mitad provino de profesionales.