LA HAYA, 24 Mar. (Reuters/EP) -
El ex líder de la República Serbia de Bosnia y Herzegovina Radovan Karadzic recurrirá el fallo del Tribunal Penal Internacional para la Antigua Yugoslavia (TPIY) que le condena por crímenes de lesa humanidad y genocidio por su papel durante la última guerra (1992-1995), según ha informado este jueves su abogado.
La corte internacional con sede en La Haya ha condenado a Karadzic a una pena de 40 años de prisión, tras considerarle culpable de diez de los once cargos que se le imputaban, incluidos los relacionados con la masacre de Srebrenica y el asedio de Sarajevo.
Karadzic era el máximo responsable de la autoproclamada República Srpska, la entidad serbia de Bosnia y Herzegovina, y dirigía a los serbobosnios secundado por el general Ratko Mladic, al mando de las fuerzas militares serbobosnias.
En los primeros días de julio de 1995, los militares serbobosnios bajo mando del general Ratko Mladic tomaron la localidad de Srebrenica, un enclave declarado por Naciones Unidas como zona segura, y mataron a los 8.000 varones musulmanes que capturaron, tras separarlos de mujeres, ancianos y niños.
El TPIY ha decidido absolver a Karadzic del otro cargo por genocidio que se le imputaba por los crímenes cometidos en diferentes municipalidades del país durante la guerra de Bosnia y Herzegovina (1992-1995), según ha informado la corte internacional en su cuenta de Twitter.
En la lectura del veredicto, el juez del TPIY O Gon Kwon ha asegurado que Karadzic es responsable de crímenes contra la Humanidad por las acciones cometidas en diversas municipalidades durante la guerra, así como del asedio de la capital del país, Sarajevo.
En concreto, el juez O Gon ha dicho que el asedio de Sarajevo, que se prolongó durante tres años con continuos bombardeos y ataques de francotiradores sobre la población civil, no habría sucedido sin el apoyo de Karadzic.
Karadzic es el más alto cargo que rinde cuentas ante el tribunal de La Haya más de dos décadas después del final de una guerra que acabó con la vida de unas 100.000 personas en Bosnia y Herzegovina y dejó el país con unas divisiones étnicas que todavía perduran.