ANKARA, 28 Mar. (Reuters/EP) -
El primer ministro de Turquía, Binali Yildirim, ha instado a las autoridades europeas a no interferir en el referéndum sobre la reforma constitucional previsto para el 16 de abril y ha señalado que Europa debería "meterse en sus propios asuntos".
La votación, que podría facilitar la creación de un sistema presidencialista y la consecuente expansión de los poderes del presidente, Recep Tayyip Erdogan, ha provocado tensiones entre Turquía y diferentes países europeos, especialmente Alemania y Países Bajos.
Erdogan, que busca el apoyo de la población turca en el extranjero de cara a la votación, acusó al Gobierno holandés de actuar como un "nazi" e instó a interponer sanciones contra Países Bajos por haber prohibido la celebración de varios mítines.
La reforma, ideada por el gobernante Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP), convertirá la Presidencia en un poder ejecutivo, algo que preocupa a la oposición y a la comunidad internacional dada la deriva autoritaria de Erdogan.
El Parlamento turco aprobó a finales de enero la reforma de la Carta Magna con 339 votos a favor y 142 en contra, lo que abrió la posibilidad de celebrar un referéndum para llevar a cabo un cambio de sistema.