PUERTO DE LA CRUZ (TENERIFE), 2 (EUROPA PRESS)
El Jardín de Aclimatación de La Orotava --más conocido como Jardín Botánico de Puerto de La Cruz-- contará, a partir del segundo semestre de 2023, con un nuevo centro de visitantes tras una inversión de 2,9 millones.
El proyecto ha sido presentado este jueves por el presidente de Canarias, Ángel Víctor Torres, y por la consejera de Agricultura, Ganadería y Pesca, Alicia Vanoostende, ambos acompañados por el alcalde de Puerto de la Cruz, Marco González, y la consejera de Gestión del Medio Natural y Seguridad en el Cabildo de Tenerife, Isabel García, entre otras autoridades presentes.
Durante su intervención, el presidente destacó "la paz, la quietud y la belleza de esta auténtica maravilla natural" que contará en el futuro con un centro de visitantes "también peculiar y singular".
Según subrayó Torres tras observar el vídeo que muestra cómo quedarán las instalaciones, existen muchos motivos para "estar contentos porque es maravilloso ver lo que será la realidad de un proyecto integral que comenzó en 2007, que ahora desarrollará su tercera fase y que tiene un plazo de 11 meses".
El jefe del Ejecutivo autonómico consideró que el proyecto de centro de visitantes del Jardín Botánico tiene unas magníficas posibilidades, subrayó su "excelente diseño" y el hecho de que se desarrolle en un espacio que se adelantó en el tiempo a criterios arquitectónicos que cuajaron años después.
"Es para estar de enhorabuena y espero que, durante el verano del próximo año, podamos volver y que todo lo que hemos visto hoy en el vídeo de presentación lo podamos tocar, oler y disfrutar, porque esto no tiene marcha atrás y ya queda un día menos para su inauguración", apuntó.
Los trabajos, que cuentan con un plazo de ejecución de 11 meses y un presupuesto de 2,9 millones de euros, consisten en dotar al centro, ya construido, de los elementos expositivos y divulgativos necesarios para poder abrirlo al público, de forma que pueda desarrollarse la actividad de divulgación para la que se ha creado.
La realización de los trabajos corre a cargo de la empresa pública estatal Tragsatec, adjudicataria del proyecto.
UN ESPACIO GESTIONADO POR EL ICIA
El Jardín de Aclimatación de La Orotava, que depende del Instituto Canario de Investigaciones Agrarias (ICIA), organismo adscrito a la Consejería de Agricultura, plantea este proyecto con el fin de consolidar un medio para la sensibilización con mensajes claros acerca del mundo vegetal y también con la finalidad de que el público adquiera conciencia sobre el hecho de que las plantas y los árboles son seres vivos.
Además, habrá contenidos sobre la evolución y adaptación vegetal ante distintos factores y el papel de la flora en el desarrollo global de la vida.
Los usuarios del centro de visitantes podrán hacer un recorrido bajo el lema 'La vida secreta de las plantas'.
En torno a ello, los contenidos se han distribuido en cuatro bloques que son 'Las plantas y nosotros', 'Evoluciones', 'Inteligencia vegetal' y 'Sentido y sensibilidad'.
El aspecto más innovador del espacio es que el modelo expositivo se centra en piezas de arte, concretamente en esculturas de gran impacto visual que apoyan los mensajes educativos que se quieren transmitir.
El proyecto está pensado para contribuir a la interacción del visitante, desde la concepción de los espacios hasta los usos a los que se destinarán todos ellos, pasando por el diseño, el mobiliario, las estructuras expositivas y la redacción de contenidos.
El centro de visitantes ofrecerá un espacio multidisciplinar donde esculturas y montajes artísticos faciliten la interacción de los visitantes. Así, el recorrido favorecerá que el público analice y reflexione sobre los mensajes que se quieren transmitir a través de los elementos plásticos.
SUPERFICIE DE 2.500 METROS CUADRADOS
La infraestructura tiene una superficie aproximada de 2.500 metros cuadrados, distribuidos en un sótano y dos plantas. El sótano acoge una sala de exposiciones, otra para escolares y un espacio para laboratorio de prácticas, así como una sala de audiovisuales.
En cambio, la primera planta acogerá una pequeña tienda, una cafetería y un restaurante, mientras que la última consistirá en una cubierta a modo de mirador hacia el Valle de La Orotava y el propio Jardín Botánico.
En el mismo recinto, también se dispondrá de áreas de descanso pensadas como zonas de contemplación de los bloques escultóricos y que pretenden ser zonas de reflexión, aprendizaje e interacción gracias a los recursos expositivos de las que están dotadas.