MADRID, 31 (EUROPA PRESS)
El presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Argüello, ha ofrecido al PSOE y al PP su mediación para que aprueben juntos la regularización extraordinaria de cerca de medio millón de migrantes a través de la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) que llegó al Congreso de los Diputados con el respaldo de más de 600.000 firmas y que se ha quedado congelada después de la modificación del Reglamento de la ley de extranjería.
"Proponemos a los dos grupos políticos mayoritarios en las Cortes Generales que se reúnan para afrontar el problema e impulsar la tramitación de la Iniciativa Legislativa Popular", ha subrayado el también arzobispo de Valladolid, este lunes durante la apertura de la Asamblea Plenaria de la CEE.
Así, Argüello ha urgido a los responsables políticos a "resolver un grave problema en el que la dignidad y el bien común están afectados", así como a "superar polarizaciones estériles y abordar los graves problemas comunes desde legítimas diferencias, pero buscando puntos de encuentro".
"Estamos dispuestos a ofrecer un cauce que facilite el encuentro y el diálogo. Por eso en próximas fechas quisiéramos trasmitirles esta iniciativa y sugerirles la posibilidad de un diálogo sobre el asunto", ha indicado.
Según ha precisado Argüello, el reglamento dejará fuera, "en una cierta situación de limbo jurídico y existencial, a miles de personas como", por ejemplo, quienes no cumplan el requisito de dos años de permanencia o personas que no puedan demostrar fehacientemente su estancia durante ese periodo".
Así, reconociendo el derecho del Estado a "regular los flujos migratorios", ha lanzado una pregunta a la clase política: "Ante la situación de estos miles de personas, especialmente niños, enfermos, trabajadores, ¿qué hacer, expulsarlos a todos o abordar la manera de regularizar su situación?".
LA LLEGADA DE TRUMP Y LA "QUIEBRA DEL ORDEN INTERNACIONAL"
Por otro lado, el arzobispo se ha referido a las consecuencias del segundo mandato de Donald Trump como presidente de Estados Unidos y ha indicado que su llegada a la Casa Blanca es "un elemento catalizador para precipitar la quiebra del 'orden internacional' establecido después de la II Guerra Mundial".
Argüello ha denunciado "la terrible guerra" en Gaza y en otros lugares del mundo, "sin que la supuesta legalidad internacional intervenga". "Asistimos, entre asombrados e indiferentes, al sufrimiento humano provocado por la fuerza bruta y ciega de las 'armas inteligentes'", ha señalado.
Además, ha advertido del "rearme armamentístico" que es "presentado como imprescindible para la seguridad". A su juicio, "si no hay un 'rearme ético y espiritual' que favorezca el encuentro y el diálogo y la búsqueda de un orden internacional más justo, la seguridad armada no asegurará la paz".
Asimismo, Argüello ha añadido que "en Europa sigue siendo mayoritaria una concepción de la laicidad que empuja a las creencias religiosas al ámbito privado".
Por otro lado, el presidente de la CEE ha compartido "la preocupación" de los obispos "por la salud del Papa" y ha ensalzado la "sorprendente aportación" del Pontífice "con el amor de Jesús en su corazón y la solicitud por anunciar el Evangelio a los pobres en cada palabra y cada gesto".
También ha reivindicado el actual jubileo que celebra la Iglesia universal y ha hecho un llamamiento a practicar una "esperanza activa" como "fuente de una nueva ética, más allá de la ley natural o de los principios emanados de las modernas declaraciones de los derechos humanos". "El relativismo moral y el positivismo jurídico precisan ser desbordados por el rostro de los pobres, las llamadas implícitas al reconocimiento de su dignidad y la respuesta que los creyentes estemos dispuestos a dar", ha destacado.
"EL INDIVIDUALISMO ES UN VIRUS MUY FUERTE"
Igualmente, ha advertido de que "el individualismo es un virus muy fuerte" y ha añadido que "en el siglo XXI las legislaciones referidas a la vida, el matrimonio, el sexo y el género consagran el individualismo autónomo y empoderado como antropología de referencia en la que la ideología casi prescinde de la biología".
En materia económica, Argüello ha denunciado "las propuestas de estilos de vida marcados por una felicidad consumista"; y en cuanto al contexto político, ha criticado que "la antropología del individuo, del yo, del poder genera un tipo de 'nosotros'", esto es, "el nosotros de las identidades parciales, el nosotros de los corporativismos, el nosotros de las cooperativas de egoísmos".
"Esta exacerbación de los nosotros frente a los otros es proverbial en las políticas de polarización y de enfrentamiento", ha remarcado. Como alternativa, ha propuesto "ensanchar" el "nosotros" para "no caer en movimientos etnocentristas o nacionalistas o identitarios".
También ha lamentado que algunos católicos acaben "reduciendo la vida evangélica a los templos o a los días del calendario marcados en rojo" y que "fuera de los templos" asuman "las reglas del juego del mundo dominadas por el dinero y el poder que provocan indiferencia y pasividad a la hora de evangelizar en los entresijos de la mentalidad dominante". De esta manera, según ha alertado Argüello, se vive una "doble vida" que refleja una "alienación social".
"¿CUÁNTAS PILAS DE BAUTISMO SOMOS CAPACES DE MANTENER?"
Asimismo, Argüello ha insistido en la necesidad de reforzar el catecumenado de adultos. "¿Cuántas pilas del bautismo somos capaces de mantener en la diócesis? ¿Cuántas mesas que convoquen a la eucaristía el domingo?", se ha preguntado, al tiempo que ha reflexionado sobre el hecho de que en muchas parroquias rurales "ya no es posible" celebrar la misa, mientras en las ciudades hay un "contraste grande de horarios".
En cualquier caso, también ha ensalzado iniciativas como Emaús, Effetá, el Proyecto Amor Conyugal, los Cursillos de Cristiandad, la renovación carismática, el camino Neocatecumenal o Hakuna. "Muchas de ellas provocan un impacto y la invitación a continuar; pero a veces surge la dificultad para transformar la emoción en virtud", ha comentado.
Finalmente, ha advertido del "riesgo" de que sus organizaciones, "tan dependientes del Estado del bienestar, sus reglas y subvenciones para el tercer sector, ofrezcan de una manera débil la novedad del amor cristiano" y "sean fácilmente confundidas con ONG muy gubernamentales". "Lo mismo puede ocurrirnos en nuestras empresas educativas o del mundo de la comunicación", ha avisado.