MADRID, 14 Jul. (EUROPA PRESS) -
El Grupo Global Exchange proyecta expandir a 25 países su red de oficinas de cambio de moneda, ubicadas en 45 aeropuertos de 14 países, que pasarán de las 150 actuales a sumar 350 a finales de 2016, en un contexto en el que el tráfico aéreo viene repuntando en los últimos meses, tras años de caídas por la crisis, y gracias al tirón del sector turístico.
Su objetivo es alcanzar los 8 millones de clientes en los próximos dos años, cumpliendo los parámetros de su plan de expansión iniciado en 2012, según explicó el presidente ejecutivo del grupo, Isidoro J. Alanís, en declaraciones a Europa Press.
En 2013 desembarcó en cuatro nuevos mercados, tras ubicar en Jordania su base para Oriente Medio, e introducirse en Ecuador.
A lo largo de este año, su ambicioso plan de expansión arrancará a Brasil, mercado para el que ya cuenta con la certificación necesaria de los Bancos Centrales Europeos, y donde se implantará en agosto, con la mirada en los Juegos Olímpicos de Río.
A más largo plazo, pondrá el foco en el Norte de África --opera ya en Marruecos-- y en dar el salto a Asia, sumando cinco nuevos países, que no su ejecutivo evitó desvelar.
De esta forma, habrá casi duplicado los 4 millones de clientes atendidos que estima para este año, tras contabilizar dos millones de clientes en 2011. Al respecto, Alanís valoró que la caída del tráfico sufrida en España no haya frenado los planes de crecimiento de una compañía ya internacionalizada.
Alanís cree que privatizar el 49% de Aena será "bueno" para mejorar la gestión de los aeropuertos españoles, de donde procede la cuarta parte de los ingresos de Global Exchange. De hecho, como cliente de la red y proveedor de servicios opinó que la introducción de criterios privados comerciales a la red ha supuesto un cambio notorio que ya se percibe.
EL 25% DE SUS INGRESOS EN ESPAÑA.
En España, cuenta con oficinas en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas (T1 y T4), en Barcelona-El Prat (T1 y T2), en Palma de Mallorca y en Alicante. En cuatro años, esta unidad de negocio ha pasado de no representar ni un 1% al 25% de sus ingresos.
Solo en la T4 de Barajas emplea 85 personas en seis oficinas (120 m2), que Global Exchange se adjudicó por cinco millones al año por un periodo de cinco años. En El Prat, emplea a 80 personas en siete oficinas.
En conjunto, atiende de media a siete clientes por minuto, con una plantilla de 1.200 empleados, 350 en España, para un negocio que abre los 365 días del año las 24 horas, que requiere de atención en diferentes idiomas y que sirve 140 monedas diferentes.
Para 2014, prevé facturar 600 millones de euros, un 68,5% más que los 356 millones que logró el año pasado cuando su plantilla era de 900 personas. Su plan de expansión estima alcanzar los 2.300 trabajadores en tres años.
LÍDER EN LATINOAMÉRICA.
Esta empresa familiar fue fundada en 1996 en Fuentes de Oñoro (Salamanca), localidad fronteriza situada entre España y Portugal. Ante la llegada de turistas extranjeros que no tenían donde cambiar moneda la familia Alanís constituye Eurodivisas y abre su primera oficina de cambio en un centro comercial de su propiedad. A partir de ahí, se expandió a puntos fronterizos para dar el salto a los aeropuertos, hasta convertirse hoy en la tercera compañía de cambio a nivel mundial.
En 2001, con el euro y la desaparición de 12 monedas europeas, donde residía el 95% de su cuota de mercado, inicia su expansión a Latinoamérica ya como Global Exchange, con 11 oficinas en aeropuertos de Argentina.
Posteriormente, abrió oficinas en Uruguay, Costa Rica, República Dominicana, México, Guatemala, Jamaica, Trinidad y Tobago, Paraguay, Nicaragua. Para mantener su liderazgo en América Latina y Caribe planea introducirse en Chile, Colombia y Perú, también en México D.F. buscando captar al mercado americano.
En Latinoamérica cuenta con acuerdos con Meliá, Paladium, Catalonia, así como Hilton y Sheraton para ofrecer cambio de moneda en hoteles de lujo.